Tanto el cristianismo como el judaísmo están de acuerdo que la madre de todas las lenguas es el Hebreo.

 

Los primeros escritos de la Biblia fueron escritos en hebreo, pero no se usó la forma que las letras hebreas tienen en la actualidad. Los descubrimientos arquelógicos han permitido identificar la forma de las letras hebreas originales.

 

La escritura original del hebreo antiguo fue a base de figuras con un significado propio. Eran un total de 22 letras y cada una de ellas representaba algo específico, por ejemplo encontramos letras que representan el agua, un ojo, unos dientes, una puerta, una pared, una vara de pastor, etc.

 

La interpretación de las palabras bajo la luz del Hebreo antiguo enriquecerá tu comprensión de las sagradas escrituras.